Adiós a Microsoft Office, hola Copilot: cuando una marca legendaria se convierte en recuerdo
Por Deyber Fonseca Araya el Monday, January 5, 2026
Durante más de treinta años, una sola palabra dominó el mundo de la productividad digital: Microsoft Office. Para millones de personas, escribir un documento era “abrir Word”, hacer números era “usar Excel” y presentar ideas era “PowerPoint”. Office no era solo un conjunto de programas; era parte de la vida diaria, del trabajo, del estudio y de la historia personal de toda una generación.
Pero ninguna marca es eterna.
Primero fue Office 365, luego Microsoft 365, y ahora, en pleno 2026, la aplicación que durante décadas representó productividad simplemente se llama Microsoft 365 Copilot. El nombre de Office comienza a desaparecer de la interfaz, de los íconos, de la comunicación oficial. No fue un cambio brusco, fue una despedida silenciosa.
Aunque el nombre Office comienza a desaparecer, Microsoft ha dejado claro que las herramientas que ya conocemos no se van a romper ni dejar de funcionar. Word, Excel, PowerPoint y Outlook siguen ahí, con la misma base que millones de personas usan a diario. Lo que cambia no es el producto, sino la forma en que se presenta: ahora forman parte de un ecosistema más amplio llamado Microsoft 365 Copilot, donde las aplicaciones tradicionales conviven con nuevas funciones de inteligencia artificial diseñadas para automatizar tareas, generar contenido y transformar la manera en que trabajamos.
Además, las versiones clásicas como Office 2019, Office 2021 y Office 2024 no desaparecen ni quedan obsoletas de la noche a la mañana. Estas ediciones con licencia perpetua seguirán funcionando exactamente igual, sin depender de Copilot ni de la suscripción a Microsoft 365. Sin embargo, representan el cierre de una etapa: ya no son el foco de innovación de Microsoft, sino productos de transición.
Lo que Microsoft está haciendo no es solo un rebranding. Es una declaración de principios: ya no se trata de aplicaciones, se trata de inteligencia artificial como núcleo del trabajo diario. Copilot no es una función más; es el centro del ecosistema. Hoy no abrís Word para escribir, abrís Copilot para que te ayude a pensar, redactar, resumir y crear.
Pero este cambio también tiene una lectura más profunda. Office fue construido para el usuario. Copilot, además de ayudarte, aprende de vos. Cada correo, cada documento, cada presentación es información valiosa para mejorar sus modelos. La productividad se transforma en datos, y los datos en entrenamiento para la inteligencia artificial.
Y ahí aparece la pregunta incómoda: ¿Estamos usando la IA… o la estamos entrenando?
Tal vez por eso Office debía desaparecer. Porque la vieja marca representaba herramientas. Copilot representa algo distinto: una relación constante entre humano y máquina, donde cada acción cuenta, cada texto alimenta el sistema y cada usuario se convierte, sin notarlo, en parte del motor que impulsa el futuro digital.
Office fue el pasado, Copilot no es el reemplazo es el nuevo paradigma.
Saludos amigos